Una recepcionista descerebrada

Ayer tuve que llevar mis nenas a la pediatra por la zona de Palermo después de que salieron del colegio. Cuando salimos de la pediatra y aprovechando que estábamos por la zona, fuimos al Swiss Medical Center que está en Av. Santa Fe casi esquina Av. Pueyrredón (a la vuelta de la Suizo Argentina). La idea era hacer que en la guardia dermatológica que yo sabía que tienen ahí, le vieran a la mayor una berruga que le salió hace algo menos de un par de meses, en la palma de la mano derecha cerca de la base del dedo derecho.

Cuando llegué al lugar eran las 19:30 pregunté donde era dermatología, y me mandaron al piso 3. En la recepción de dermatología le di la credencial, hice que mi hija le mostrara la mano para que supiera para qué habíamos ido, y me dice la recepcionista:

- ¿Fueron a pediatría?
- Eh... no. ¿Pero para qué?
- Porque siendo una menor, tienen que derivarla desde pediatría.
- Pero esto es claramente de dermatología. - le contesto, señalándole la mano de mi hija como para reforzar la idea. Entonces la recepcionista me mira con una enorme cara de pelotuda y me dice...
- Si no la derivan de pediatría no la puedo ingresar.
- El tema es que voy a perder tiempo esperando a que me atiendan en pediatría para después volver acá.
- Lamentablemente no hay otra manera. - me dijo, poniendo otra vez una enorme cara de pelotuda

De ahí me voy al piso 1, donde otra recepcionista me ingresó los datos para la guardia pediátrica. Le digo:

- ¿Disculpá, pero cuanta gente tengo adelante?
- Los que están acá. - me contesta, haciendo un gesto con la cabeza a las sillas de la sala de espera

Habría unos 4 menores y unos 6 adultos, a lo cual tuve ganas de decirle que si era por contar, yo sabía hacerlo, pero que la idea era que me dijera cuantos pacientes tenía en lista de espera en la puta computadora. Preferí callarme la boca y sentarme a esperar mientras las nenas jugaban en las mesas de juego (valga la redundancia) de la sala de espera.

Después de 25 minutos perdidos en pediatría me atiende una doctora, la ve y lo primero que pregunta es:

- ¿Pero para que vinieron a pediatría? Esto es de dermatología.

Le explico que la pobre descerebrada de  la recepción de dermatología me mandó a pediatría y la Dra. me contesta que la tendrían que haber tomado directo en dermatología de todos modos. Agarra el teléfono entonces y la llama a la pelotuda de recepción de pediatría. La mina atiende y como eran las 20:03 y ella atendía hasta las 20, le pidió que me derive a recepción de PB para que desde ahí me tomen el turno de guardia de dermatología porque ella ya había terminado su horario. Con cara de "no se puede creer que esté pasando esto" la pediatra me tuvo que derivar a la planta baja, donde me ingresaron los datos para la guardia de dermatología. En definitiva, fueron 40 minutos perdidos para estar de nuevo en el mismo lugar que al comienzo. Y encima de eso, cuando subimos a dermatología tuve que esperar a que atendieran a las 4 personas que estaban ahí.

Yo se que la atención al público es complicada, y que mucha gente descarga con las recepcionistas frustraciones que no corresponden... pero en este caso me pregunto como es posible que haya pelotudas como esta mina atendiendo al público.

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