Haciendo o atendiendo llamadas desde el trono

Hoy en un momento fui al baño de la oficina y más que baño parecía un locutorio. Es bastante grande el baño y tiene 10 cuartitos individuales con puerta. La cosa es que tres de los que estaban ocupando los cuartitos, estaban hablando por teléfono desde la comodidad del trono. ¿No les da cosa que la persona del otro lado se dé cuenta de que están cagando?

A ver... el baño tiene una acústica bastante particular. En parte por las dimensiones del lugar, en parte por la forma. La cuestión es que generalmente es una habitación cuadrada o rectangular con azulejos, y sin ventanas (o con ventanas cerradas) y sin cortinas. A mí me pasó de llamar alguna vez a algún amigo y darme cuenta por la resonancia del otro lado que estaba en el baño.

- ¿Estás en el baño?

- Eh… si, pero ya salgo.

- OK, llamame cuando salgas entonces.

- No, pero ya… - tu-tu-tu

Todo bien, pero yo corto. Imaginen sino algo como esto:

- ¿Hola?

- Rulo, ¿cómo va?

- Colo, como andás che.

- Todo tranquilo. ¿Te engancho en mal momento?

- No, para nada. Decime…

- Mirá, te llamo porque estamos viendo de armar un partidito con los chicos el jueves a la noche.

- Ajam… mmmmmppffff….

- ¿Vos te enganchás?

- ¡MMMmmmmssssssi!

- OK… ¿estás bien?

- GmmññfffFF!! – silencio y después algo parecido a jadeos – ¿Eh?, si, si. El jueves decías, ¿no?

- Eh… si. ¿Seguro que estás bien?

- ¡Huuufff!… – y con la voz más relajada, como habiéndose quitado un gran peso de encima… o de adentro – Si, es que justo estaba... en otra cosa. Pero ya está. Yo me prendo para el jueves. Cuenten conmigo.

Las pocas veces que alguien me llamó estando yo cagando, sencillamente dejé que la llamada fuera al contestador. Eso era antes, porque ahora los teléfonos te permiten contestar a un llamado entrante con un mensaje de texto. Un golazo.

Sé que soy un poco exagerado, porque incluso cuando estoy en el baño de casa ya sea meando o cagando, no respondo preguntas. Para mí entrar en el baño es como entrar en un universo paralelo donde no tengo comunicación con el resto del mundo. Soy consciente de lo que pasa afuera porque escucho todo, pero no respondo a nada. En jerga informática: admito inbound traffic pero no genero outbound traffic. Hasta mis nenas lo tienen claro esto, y ya ni se les cruza por la cabeza preguntarme cosas del otro lado de la puerta porque saben que no contesto. No importa cuál sea la pregunta. No contesto.

En un lugar donde laburaba antes, éramos 3 en una oficina cerrada que quedaba al lado de la cocina y del baño, y casi todos los días a eso de las 11 AM escuchábamos al responsable de Recursos Humanos de la empresa hablar con su señora, desde la comodidad del baño. Flaco, todo OK, pero ¡estás hablando con tu señora mientras te echás un cago! ¿Nunca te dijo nada ella?

¿Querés hablar con alguien mientras cagás? No hay problema, mandale un texto, un Whatsapp, o posteale algo en el muro en Facebook. Lo que quieras, pero no llames. Sino tené presente la posibilidad de que en el futuro empiecen sistemáticamente a dejar de atender tus llamadas.

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