¿#Vidrio o #plástico? | Acariciando lo no-áspero | #smartphones

Tuve mi primer SmartPhone en el año 2009, en febrero. Me acuerdo porque venía con ganas de comprarme un iPhone usado desde que salió en Estados Unidos, y recién al cuarto mes de haber cambiado de laburo, con la diferencia de sueldo me lo pude comprar. Era un iPhone usado de 2da generacion de 8 GB. Ni plan de datos tenía yo, pero lo usaba con la Wi-Fi del laburo y con la Wi-Fi de casa. En la calle, bien-gracias, pero incluso así era por lejos mucho mejor que lo que había tenido hasta ese momento que no era otra cosa más que teléfonos que eran propiamente teléfonos: Motorola de Nextel, Motorola tipo Star Tac, Ericsson, y Nokia de diferentes formas y colores, desde los más clásicos hasta el 6131 que tenía tapita y pantalla doble. ¿Y antes de eso qué? Una Palm TX, que si me lo permiten, era una masa.

Esa Palm se la habían regalado a mi Viejo a fin de año en el laburo. Cuando me la mostró me dijo:

- ¿Es bueno esto?
- Es una Palm con Wi-Fi y pantalla color. ¡Esta buenísima! – le dije yo casi sexualmente excitado
- Bueno, quedátela entonces porque yo no sé ni cómo se usa, y vos la vas a usar mucho más que yo.

Claro, mi Viejo siempre tuvo su calculadora financiera HP 12C con funciones que yo no tengo ni la más puta idea de cómo se activan y mucho menos, qué corno es lo que calculan. La Palm era para él algo de poco uso mientras que para mí era un chiche. Hasta se la habían regalado con un teclado inalámbrico que aunque estaba bueno, al poco tiempo me di cuenta de que no le iba a dar realmente uso, así que lo vendí para comprar un estuche original de Palm totalmente rígido, donde la Palm quedaba perfectamente guardada y segura. Visualmente el estuche era lo más parecido a una jabonera gris. Una auténtica patada en los huevos, pero a mí me venía como anillo al dedo porque con eso podía llevar la TX en un bolsillo interno de la mochila con la tranquilidad de que no iba a recibir ningún golpe. Si me descuido, creo que ese estuche podría haber soportado una explosión nuclear de unos 2 kilotones.

Disfruté mucho usar esa Palm, y en aquella época la usé bastante para laburar para la SRL de servicios informaticos que tuvimos con un amigo, y que tiempo después terminamos vendiendo. Además me había conseguido una palada de aplicaciones y se las instalé con el cable de interfaz. La cuidaba como a un cachorro de días. Boludo, ¡era una Palm con Wi-Fi y display color! ¿Entendés lo que era eso? Si, bueno, tambien estaban los modelos Palm Treo que tenían teléfono y estaban mucho mejor, pero eran algo inalcanzable para mí. Esta Palm me había caído de regalo, y mirá si la cuidaba que hasta le ponía el film en la pantalla. Y no solo eso: se lo cambiaba seguido.

Para los que no tuvieron nunca una Palm, la zona en la que se debía escribir con el stylus (el lapicito) era siempre la misma, o sea que a las pocas semanas de darle un uso más o menos normal, esa zona del film empezaba a desgastarse y tener menos sensibilidad, lo que terminaba haciendo que uno escribiese cualquiera, porque la Palm ya no entendía los trazos que uno hacía. Y ojo que no era joda escribir en eso. Tenías que aprender a hacerlo porque para escribir una "a" podias hacerlo de un par de maneras diferentes, pero no tenías tanto margen para la espontaneidad. La Palm entendía algunos trazos más o menos específicos, así que estabas forzado a acostumbrarte a escribir como ella quería. Me acuerdo que en la tapa interna del estuche había pegado la ayuda sobre cómo hacer los trazos para las diferentes letras.

Pero llegó un día en que la terminé vendiendo. No me acuerdo del todo porqué, les soy sincero. El tema es que a pesar de todo lo que me gustaba ese aparatito, la terminé haciendo guita. Y unos 6 u 8 meses después compré el iPhone, que como era usado venía con un film puesto. El film estaba bastante usado así que se lo saqué pensando en ir a comprar uno más tarde ese mismo día. Pero al sentir el vidrio en las yemas de los dedos, y en comparación con lo que era el plástico inmundo del film, decidí que iba a usar el teléfono sin protector.

Lo que si me compré fue una funda de silicona, de esas que tapan toda la parte de atrás del teléfono. Me elegí una con formas de rayas tipo cebra para evitar que se me resbalara de la mano. Ojo la funda era toda negra, o sea que lo de cebra era por la forma de las rayas y no porque fuera blanca y negra. El problema es que con el tiempo las fundas de siliconas tienden a ablandarse y hay que cambiaras. Así que la cambié por otra, que al poco tiempo de nuevo tuve que cambiar pero esta vez por una de plástico que asemejaba la parte trasera de un iPhone 3G, que para ese momento ya había salido. Una grasada, si, pero era mucho mejor que la mierda de silicona que se estiraba cada dos meses.

Un día me pudrí de ver la carcasa esa que ya estaba medio rayada por el uso, y la saqué al carajo, y recién ahí me di cuenta de que sin nada el teléfono se veía mucho mejor. Por algo este muchacho llamado Jonathan Ive se habia obsesionado con desarrollar un teléfono con un diseño como ese. A partir de ese momento dejé de usar fundas y carcasas. Bueno, en realidad no fue tan así porque cuando pase al iPhone 4, durante más de un año lo usé con un bumper. Pero fue solo hasta que me aburrí de usarlo y volví a usar el iPhone sin nada que lo cubriese.

Todo depende de qué tanto cuides el teléfono. Si te importa un corno y lo revoleás en cualquier parte entonces ponele algo porque lo vas a terminar haciendo crema. Si sos así de descuidado (o descuidada), entonces más que funda comprate uno de esos almohadones rellenos con pelotitas de plástico con forma de animalito que venden en los shoppings, y meté el teléfono adentro.

Igualmente lo que yo me pregunto es: ¿tiene sentido exagerar metiendo tu Smartphone en una de esas fundas de goma que venden en la calle con forma de personajes, que mas que funda termina siendo como meter el teléfono en una caja de zapatos de caucho? Todo bien pero ¿qué tiene de práctico ponerse en la cara un Stitch de goma que parece haberse acabado de tragar a tu teléfono? ¿O a un minion que de tan exageradamente grande que es, parece que la pantalla es la hebilla del cinturón? ¿O una cosa de goma color verde histérico que parece más un cuca-trap para terodáctilos que la funda de un teléfono?

De por sí los Smartphones son cada vez más grandes. Ya de 4 pulgadas casi ni hay porque prácticamente todos son de entre 5 y 6 pulgadas, y conste que no estoy considerando los que son más bien phablets de 7 pulgadas o más. Entonces, ¿cuál es el sentido de hacerlo más grande todavía con tremenda funda, y además cagarle toda la “vista”? Entiendo a los que prefieren ponerle una funda para desentenderse del tema de tener que andar cuidando de no rayar toda la parte de atrás del teléfono, y más todavía entiendo a los que le ponen una funda o carcasa para evitar que el teléfono se les resbale de la mano. Pero exceptuando esos casos, ¿vale la pena tener un adoquín de goma con una de sus caras de vidrio, en lugar de tener en la mano un teléfono diseñado para ser usado y disfrutado?

Y yendo ahora al tema del film... como dije mas arriba, yo en la Palm tenía film. Pero la Palm se manejaba con un stylus. Podías usar el dedo para marcar un icono, pero para escribir no te quedaba otra alternativa que el lapicito choto. Y como la punta del chuflo ese era de plastico, para no cagar la pantalla uno terminaba usando un film. Es mas, ni te planteabas otra cosa.

Pero hoy por hoy las pantallas estan hechas para ser tocadas con los dedos. Claro… están los que se compraron un Galaxy Note también. Pero esos no se compraron un teléfono sino una tablet que les permite hablar también, así que, no jodan. Los que tengan un Note que le pongan un film y que disfruten de su bandeja de desayuno interactiva.

A lo que voy es: si son de los que usan mucho el teléfono, ¿prefieren ver una pantalla con bubujitas debajo del film o prefieren ver una pantalla lisa y brillosa? No me vengan a decir que pudieron pegar el film sin que se le hicieran globitos de aire debajo porque no les creo.

Ah… ¿les jode que se engrase la pantalla con los dedos o con la cara? Fácil, frotan la pantalla contra la remera, la camisa o la blusa durante 3 o 4 segundos y otra vez tienen una pantalla limpia y reluciente. Casi un espejo.

Creo que el film es útil solo en dos casos:

  1. Para los que les jode el reflejo que hace la pantalla en condiciones de luz normales y prefieren poner un film para que se "opaque" ese reflejo
  2. Para los que por cuestiones de seguridad y resguardo de datos tienen que usar uno de esos films que solo te permiten ver la pantalla si estás bien de frente al aparato, y que si te pones ya en un ángulo de apenas 15 o 20 grados no lográs distinguir siquiera si la pantalla está prendida o apagada.

 

En cualquiera de esos dos casos, OK, usen film. Pero para el resto, ¿por qué no se dan la oportunidad de sacar el film y comprobar por ustedes mismos la diferencia al tacto de un vidrio a un plástico horrible? Alguna señora o señorita puede venir a decirme que sin film, al poco tiempo se le va a terminar rayando la pantalla por el roce contra los componentes de ese universo que es el interior de la cartera de las mujeres. Bueno, cómprense un estuche de cuerina o de alguna tela más o menos gruesa y guárdenlo ahí mientras lo tengan dentro de la cartera.

Para redondear: ¿quieren terminar pareciéndose a Maxwell Smart usando un patito de hule para decirle a la 99 que no pueden encontrar al agente 13? ¡Adelante! Cada uno es libre de hacer de su culo un pito ¿Quieren ver (y sentir con los dedos) todos los días las mismas putas burbujitas bajo el film? Ningún problema. Hagan lo que se les cante el orto, pero sepan que usar el teléfono con film protector y una funda de silicona es el equivalente a dejarle puestos los plásticos a los asientos del auto.

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