¡Que embole de domingo!

Me levanté con la idea de ir al gimnasio un rato. Llovía y hacía frío. Me dije "mejor a la tarde temprano". Después de almorzar siguió lloviendo. A media tarde directamente decidí que no iba a ir. Estamos a menos de un mes del verano pero el día ni siquiera parece de otoño. Es como si fuese pleno invierno. Gris y lluvioso todo el día. Y un frío de mierda.

¿Por qué cuando uno puede aprovechar un día tranquilo para quedarse mirando la tele no hay nada que ver? ¡Nada! O debe ser que del embole uno no encuentra nada que valga la pena ver.

Vine a la computadora un par de veces para seguir escribiendo la tercera parte de Choque y vuelco en la #AULAPLATA, pero estaba tan embolado que ni ganas de tipear me dieron.

¡Que embole de domingo por favor!

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